La historia del cesped artificial es bastante reciente y que refleja muy bien todos los cambios, producto del avance de la ciencia, que se han producido en la vida del hombre moderno. El cesped artificial hizo su primera aparición en un estadio de la ciudad de Houston, en Texas (USA), a mediados de 1960. A partir de allí se extendió rápidamente y durante los años setenta fue de uso difundido, sobre todo en los estadios descubiertos. Sin embargo, la alfombra de cesped artificial disponible en aquella época era mucho más dura y menos flexible que la que se ofrece en el mercado actual. Además, su uso en campos de fútbol, por ejemplo, cuando no había sido diseñada para ello, le hizo ganar una mala fama que se extendió a lo largo de dos décadas: los ochenta y los noventa. Afortunadamente, se siguió investigando y experimentando en la innovación de materiales, la combinación de fibras, hasta alcanzar una nueva revolución en el césped sintético a principios ya del nuevo siglo XXI. Apareció en el mercado una nueva o también llamada “tercera generación” en cesped artificial, conocido también como césped para campos de golf, que sumó eficiencia y calidad a la oferta inicial. La textura es similar al césped natural, y la base de arena y caucho sobre la que se asienta la alfombra permite una excelente amortización de golpes y caídas en prácticas deportivas. Hoy por hoy, desde jardines hasta estadios cubiertos o al aire libre, usan el cesped artificial como una alternativa altamente conveniente por su fácil y económico mantenimiento, y por su gran durabilidad a largo plazo. ©  Lynyl 2000
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